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Los días más cortos y las noches más largas.

Las gotas de rocio se balancean agarradas a los árboles y las hojas enamoradas del río caen en un vaivén que se antoja eterno.

Empieza el nuevo ciclo donde cada hoja es una flor.

  Días de niebla, morada de oro y lluvia

El agua empieza a caer suavemente a finales de octubre, prosigue fuerte y salvaje haciéndose paso en su recorrido hacia el río Ebro.

Sentarse y mirar como caen las hojas de los árboles lentamente hasta el suelo o hasta el agua es una práctica de culto en este paraje.

El otoño pinto el paisaje, los días eran claros y tibios bajo el sol del Matarraña.

Se limpió el río. Se limpiaron los arboles.

Se limpió el aire. Se limpiaron las montañas.